“El capitán Araña ha llegado a la enseñanza” Deian argitaratutako Juan Ignacio Pérez-en iritzi artikuluari Carlos Lopez EHIGEko presidenteak emandako erantzuna:

Dado que la Confederación EHIGE de Madres y Padres de la Escuela Pública Vasca ha manifestado públicamente su oposición activa a las pruebas de diagnóstico de 3º de Educación Primaria, suponemos que Juan Ignacio Pérez nos incluirá en los que denomina -en el artículo titulado “El capitán Araña ha llegado a la enseñanza”, publicado en el diario DEIA el 13 de junio- “agentes educativos que actuamos como verdaderos grupos de presión de inspiración netamente ideológica”.
En nuestro caso, nada más lejos de la realidad. Los órganos de dirección y decisión de EHIGE están formados por personas que representamos al movimiento de madres y padres de la escuela pública vasca, y como tal no nos alineamos con ninguna ideología política. Lo que nos inspira a tomar nuestras decisiones es la defensa de una escuela pública vasca plural, democrática, participativa y euskaldun. Es en este escenario en el que hemos valorado que el proyecto Heziberri, tal y como lo conocemos en su fase de proyecto, no es adecuado para la Escuela Pública Vasca.

Sabemos, y así lo manifestamos públicamente, que Heziberri no es lo mismo que la Lomce. Heziberri 2020 es un proyecto político del Gobierno vasco para la modificación del actual sistema educativo y que, a medio plazo, además de un nuevo marco pedagógico y nuevos decretos curriculares, tiene como objetivo la aprobación de una Ley Vasca de Educación. Ley que, mucho nos tememos, va a tener como objetivo principal el definir como “servicio público” la escolarización ofrecida por la red privada-concertada, mejorando su financiación y equiparándola a la red pública. Pero de este tema podemos hablar otro día.

El problema que tiene en estos momentos el Departamento de Educación es que la 2ª fase de Heziberri, aprobación de nuevos decretos curriculares, se ha encontrado de lleno con la normativa básica aprobada por el Ministerio de Educación como desarrollo de la Lomce. Y la respuesta que está ofreciendo el Departamento de Educación, concretada en los proyectos de decreto curriculares, no la compartimos. El argumento para oponernos no es quién los elabora, en este caso un gobierno liderado por el PNV, sino que entendemos que no son buenos para la Escuela Pública Vasca.

Centrándonos en la pruebas de evaluación, hemos manifestado de manera pública y reiterada los argumentos, resumidos en cinco razones a las que se puede acceder en www.ehige.eus, por los que nos oponemos a esta prueba de 3º de Primaria. Y es fácil comprobar que ninguna de estas cinco razones coincide con las que Juan Ignacio Pérez recoge en su artículo y nos atribuye como agente educativo que se opone a la realización de la prueba. Afirma que es lógico que esta prueba se realice en 3º, ya que Heziberri articula la etapa en dos ciclos de tres años, por lo que esta prueba se celebraría al finalizar el primer ciclo. Pero ocurre que Heziberri también contempla la posibilidad de que los centros, ejerciendo su principio de autonomía, organicen la etapa en tres ciclos de dos años, continuando por tanto con la organización actual. ¿Qué va a ocurrir en estos casos? ¿Sería lógico que el alumnado hiciese la prueba diagnóstica en medio del segundo ciclo?

Desde luego, tenemos claro que cambiar las evaluaciones diagnosticas de cuarto por una prueba interna en tercer curso invalidará cualquier intento de analítica comparativa de resultados pasados; comparativa que está en el fundamento de la verdadera utilidad de las pruebas de diagnóstico para los centros ya que les permite fijar acciones correctivas y de mejora y hacerles el necesario seguimiento. Así como también tenemos claro que no es casualidad que la Lomce diga que se debe hacer una prueba interna en tercer curso y que nosotros cambiemos nuestro sistema educativo precisamente en ese sentido.

Los proyectos de decreto de la segunda fase de Heziberri 2020 recogen claramente la realización de las pruebas de evaluación externa al final de cada etapa. Se cita expresamente que para obtener los títulos de ESO (art. 53 del proyecto de decreto de Educación Básica) y Bachillerato (art. 37 del borrador de decreto de Bachillerato) “será necesaria la superación de la evaluación final”. A estas pruebas, en otros tiempos se las denominaba “reválidas”.

Los decretos de Heziberri recogen estos y otros planteamientos de la Lomce en los que no estamos en absoluto de acuerdo. Por ello en su día nos opusimos a la Lomce y ahora, con idénticos argumentos, nos oponemos a los decretos de Heziberri. Y, repetimos, el rechazo no es porque el objetivo a batir sea el Departamento de Educación. Que no tenga ninguna duda Juan Ignacio Pérez, ni nadie, de que si estos decretos hubiesen sido redactados por un Gobierno vasco liderado por otro partido político, nos da igual de qué ideología, nuestro rechazo hubiese sido exactamente el mismo.